Queridos lectores de Gay Anuncios, comunidad que une voces y corazones en la lucha por la diversidad y la igualdad en Ecuador: hoy nos dirigimos a ustedes con el peso de una tragedia que nos une en el dolor y en la rabia. La noche del 12 de octubre, en el corazón del suroeste guayaquileño, una masacre irrumpió en la celebración de los 205 años de Independencia, dejando seis vidas segadas y 15 heridos, entre ellos niños y adolescentes. Pero entre las víctimas, resuena con particular crudeza el nombre de Kika, una mujer trans de 40 años, activista comunitaria y alma generosa que organizaba el campeonato de fútbol donde todo ocurrió.Imaginemos la escena: más de 150 personas reunidas en las calles 22 y Cristóbal Colón, riendo, jugando, tejiendo lazos en un barrio donde la marginalidad y la discriminación son enemigas diarias. Kika estaba allí, no como espectadora, sino como motor de inclusión. Como muchas de nosotras en la comunidad LGBTIQ+, ella enfrentaba la estigmatización, la pobreza y la transfobia con una resiliencia que inspiraba. Pero sicarios encapuchados –en dos carros y una tricimoto– descargaron 85 balas de pistolas y fusiles, recolectando 47 restos de 9 mm y 38 casquillos de fusil. La Policía apunta a disputas entre bandas, pero ¿quién responde por el sesgo que hace a las trans como Kika blancos fáciles?Este no es solo un homicidio; es un transfeminicidio, el enésimo en un año que ya suma 15 muertes violentas de personas LGBTIQ+ según nuestro informe Runa Sipiy 2025. El 82% de estas víctimas, como Kika, no tenían lazos con el crimen: son inocentes atrapadas en la intersección de la violencia organizada y el odio estructural. En Guayaquil, donde el Estado ausenta su protección, barrios enteros se convierten en zonas de terror, y las mujeres trans pagamos el precio más alto con discriminación laboral, desempleo y falta de refugios.Desde la Asociación Silueta X, miembro de la Federación Ecuatoriana de Organizaciones LGBT+, exigimos:
- Investigación con enfoque LGBTIQ+: Que la Fiscalía incorpore el sesgo de odio en el caso de Kika, evitando la impunidad que nos revictimiza.
- Protección inmediata: Protocolos de seguridad, refugios y apoyo psicológico para trans en alto riesgo.
- Emergencia nacional: Declaración de crisis en derechos humanos para combatir la connivencia entre crimen y transfobia.
- Reparación para familias: Atención médica gratuita y justicia expedita.
Kika no era solo una organizadora; era una madre, una amiga, una guerrera que tejía solidaridad en la adversidad. Su muerte nos duele, pero nos moviliza. Únanse a nuestra velatón este viernes 17 de octubre a las 18:00 en la Plaza de las Orquídeas. Por Kika, por todas las vidas queer que resisten: ¡basta de violencia! En Gay Anuncios, sigamos anunciando no solo amores y encuentros, sino la dignidad que merecemos.Para entrevistas o más detalles, escriban a info@siluetax.org (copia a fedelgbt@gmail.com).#JusticiaParaKika #TransVidasImportan #GayAnunciosPorLaIgualdad
